Auditoría federal encuentra licencias de camiones ilegales generalizadas en Carolina del Norte

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Una auditoría federal ha revelado que más de la mitad (54%) de las licencias de conducción de camiones comerciales emitidas a inmigrantes no domiciliados en Carolina del Norte se otorgaron ilegalmente, lo que provocó una amenaza del Departamento de Transporte de EE. UU. de retener 50 millones de dólares en fondos. Esta acción es parte de una ofensiva más amplia por parte de la administración Trump contra los estados con prácticas laxas en materia de licencias de conducir comerciales.

El alcance del problema

La Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) descubrió que una parte importante de las licencias de conducir comerciales (CDL) no domiciliadas de Carolina del Norte se emitieron a personas que no eran elegibles según las reglas federales o con licencias que se extendían más allá de su presencia legal documentada en los Estados Unidos. Esto refleja un problema similar identificado previamente en California, donde se encontró que miles de camioneros inmigrantes operaban con licencias cuestionables.

La auditoría reveló que a veces las licencias se expedían antes de verificar el estatus legal del conductor. Esta es una violación directa de las regulaciones federales, que requieren que los estados garanticen el cumplimiento de las leyes de inmigración antes de otorgar CDL.

Respuesta federal y amenaza de financiación

El secretario de Transporte, Sean P. Duffy, exigió medidas correctivas inmediatas por parte de Carolina del Norte. Se ordena al Estado que:

  • Detener todas las nuevas emisiones de CDL no domiciliadas.
  • Realizar una revisión completa del cumplimiento de las licencias existentes.
  • Revocar y reexpedir licencias para conductores que cumplan con los criterios federales.
  • Realizar una auditoría interna integral para identificar fallas sistémicas en el proceso de otorgamiento de licencias.

El administrador de la FMCSA, Derek D. Barrs, describió el incumplimiento como “atroz”, subrayando la gravedad del problema.

“Subsecretario Duffy, no dudaremos en responsabilizar a los estados y proteger al pueblo estadounidense”, afirmó Barrs.

Represión federal más amplia

Carolina del Norte no está sola. El Departamento de Transporte ya está amenazando con retener fondos de California, Pensilvania, Minnesota y Nueva York por irregularidades similares en materia de licencias. Esto sugiere un problema a nivel nacional con el cumplimiento a nivel estatal de las regulaciones federales para conductores comerciales.

Por qué esto es importante

La represión federal contra las licencias para conductores de camiones inmigrantes está impulsada por preocupaciones sobre la seguridad nacional. Las licencias que no cumplen con los requisitos potencialmente permiten a personas no autorizadas operar vehículos comerciales a través de fronteras estatales, lo que genera dudas sobre la verificación de antecedentes, la verificación de residencia legal y la posibilidad de que trabajadores indocumentados desempeñen funciones de infraestructura críticas.

La represión también pone de relieve una tendencia más amplia: una mayor aplicación federal de las regulaciones relacionadas con la inmigración a nivel estatal, utilizando la presión financiera como palanca. Esta estrategia sienta un precedente sobre cómo el gobierno federal puede abordar cuestiones similares en otros sectores.

La situación en Carolina del Norte subraya la necesidad de una supervisión más estricta de los sistemas de licencias estatales y una mejor coordinación entre las agencias federales y estatales para garantizar el cumplimiento de las leyes de inmigración en la industria del transporte comercial.