Great Wall Motor (GWM) ha confirmado que está desarrollando activamente sistemas de propulsión híbridos diésel e híbridos diésel enchufables (PHEV). Si bien está previsto que estas tecnologías debuten en el mercado chino a principios de 2027, el fabricante de automóviles ha señalado que un lanzamiento en Australia es una gran posibilidad, dada la importancia estratégica del mercado local.
Cerrando la brecha en la tecnología diésel
Durante años, los motores diésel han sido objeto de escrutinio debido a sus mayores emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) y de partículas en comparación con los motores de gasolina. GWM está abordando estas preocupaciones ambientales integrando la electrificación en la plataforma diésel.
Según la dirección técnica de GWM, la combinación de motores diésel y eléctricos soluciona dos de los inconvenientes tradicionales del motor:
– Retraso reducido: La asistencia eléctrica proporciona par inmediato, suavizando el retraso de aceleración típico de los motores diésel.
– Reducción de ruido: La electrificación ayuda a amortiguar el “ruido” característico del diésel, acercando los niveles de ruido a velocidades moderadas (50-60 km/h) a los de los vehículos de gasolina.
Además, GWM afirma que sus pruebas muestran que estos sistemas pueden cumplir los estrictos estándares de emisiones Euro 7, lo que podría incluso reducir la dependencia de AdBlue en ciertos escenarios.
Aumento de la eficiencia y relevancia del mercado
El impulso hacia la hibridación diésel está impulsado por un importante potencial de eficiencia de combustible. El presidente de GWM, Jack Wei, señaló que el desarrollo ha estado en marcha durante aproximadamente seis años, y las pruebas en vehículos comerciales arrojaron resultados impresionantes:
– Ahorro de combustible del 15 % en condiciones de conducción estándar y plana.
– Hasta un 30% de ahorro de combustible en entornos exigentes, una métrica particularmente relevante para las duras condiciones de conducción de larga distancia comunes en Australia.
Es probable que esta medida sea una respuesta estratégica al Estándar de eficiencia de vehículos nuevos (NVES) de Australia. A medida que las regulaciones se endurecen, los fabricantes deben encontrar formas de reducir las emisiones de las flotas; Los híbridos diésel ofrecen una forma de mantener el remolque de servicio pesado y las capacidades de largo alcance que exigen los consumidores y, al mismo tiempo, cumplir con mandatos ambientales más estrictos.
El panorama competitivo
Mientras GWM trabaja en estas tecnologías, se enfrenta a una carrera cada vez más reñida en el mercado australiano. Se espera que el competidor Chery lance un vehículo híbrido enchufable diésel antes de finales de 2026, lo que podría superar a GWM.
Actualmente, las ofertas diésel de GWM en Australia se limitan a sus vehículos más grandes con carrocería sobre bastidor, como el Cannon ute y los SUV Tank 300 y Tank 500. Si bien existen opciones diésel híbridas suaves (como las del Toyota HiLux), un PHEV totalmente diésel aún no ha ingresado al mercado australiano.
Resumen del estado actual del diésel de GWM
| Característica | Diesel actual (cañón/tanque) | Próximo híbrido diésel/PHEV |
|---|---|---|
| Tipo de motor | Turbodiésel (2,4 L/3,0 L) | Motor diésel + eléctrico |
| Beneficio principal | Remolque y alcance | Eficiencia y menores emisiones |
| Estándar objetivo | Normas europeas actuales | Capacidad Euro 7 |
Conclusión: GWM está aprovechando la electrificación para modernizar el motor diésel, con el objetivo de combinar el servicio pesado tradicional con la eficiencia y las menores emisiones requeridas por las regulaciones ambientales modernas.

















