Hyundai está acelerando los planes para poner fin a la producción de su ute compacto Santa Cruz, cambiando el enfoque hacia una camioneta más grande con carrocería sobre bastidor que se espera para antes de 2030. La medida se produce cuando las ventas del Santa Cruz van muy por detrás de competidores como el Ford Maverick, lo que llevó a Hyundai a reducir la producción y liberar capacidad de fábrica.
La producción de Santa Cruz se detendrá antes de lo esperado
Originalmente programado para descontinuarse en el segundo trimestre de 2027, Hyundai ahora está acelerando el final de la producción de Santa Cruz. La producción actual se reducirá a la mitad a medida que la empresa trabaje para reducir los niveles de inventario. Hyundai USA insiste en que los planes del ciclo de vida de la ute se mantienen sin cambios, pero fuentes de la industria informan lo contrario.
Cambio de enfoque: desarrollo de camiones de tamaño mediano
La decisión de retirar el Santa Cruz no es una señal de retirada del mercado de camionetas, sino más bien una medida estratégica para prepararse para una oferta más sustancial. Hyundai desarrollará internamente un ute de tamaño mediano con carrocería sobre bastidor diseñado para competir directamente con rivales establecidos como Toyota Tacoma, Ford Ranger y Chevrolet Colorado. La compañía también está considerando un posible derivado de SUV basado en la misma plataforma, destinado a desafiar al Toyota 4Runner.
Por qué esto es importante: dinámica del mercado de camiones de EE. UU.
La Santa Cruz, lanzada en 2021, representó un enfoque poco convencional para el segmento de las ute, combinando una construcción monocasco con una camioneta. Sin embargo, a pesar de su novedoso diseño, no ha logrado el mismo éxito de ventas que el Ford Maverick, de estilo más tradicional.
- En 2025, el Maverick vendió 155.051 unidades, ubicándose como el 19º vehículo más popular en EE.UU.
- El Santa Cruz, por el contrario, movió sólo 23.962 unidades, ubicándose en el puesto 141 en ventas.
Esta disparidad resalta la importancia de alinear la estrategia de producto con las preferencias del mercado. Si bien el Santa Cruz ofrecía una propuesta única, su precio más alto y su diseño distintivo no resonaron con tanta fuerza entre los compradores en comparación con el Maverick, más asequible y familiar.
Implicaciones para los mercados globales
Aún no está claro si la nueva ute estadounidense estará disponible en mercados como Australia, donde Hyundai ha buscado durante mucho tiempo una camioneta con carrocería sobre bastidor. El cambio de la compañía hacia un diseño de camión más convencional sugiere un ajuste estratégico más amplio para capturar mejor participación de mercado en el competitivo segmento de camiones de América del Norte.
La medida de Hyundai subraya el papel fundamental del volumen de ventas y la alineación del mercado en la industria automotriz. La decisión de la compañía de descontinuar el Santa Cruz anticipadamente es un paso calculado para asegurar el éxito futuro en la lucrativa categoría de camiones de tamaño mediano.
