Bentley está avanzando con su vehículo eléctrico (EV) inaugural, un SUV grande, a pesar de abandonar planes anteriores para una transición completa a una línea exclusivamente de vehículos eléctricos. El vehículo, cuya presentación está prevista para 2026 y lanzamiento en 2027, compartirá la arquitectura Premium Platform Electric (PPE) con el Porsche Cayenne Electric, ofreciendo una combinación de lujo y rendimiento. Esta medida señala una recalibración de la estrategia de electrificación de Bentley, adaptándose a la dinámica actual del mercado en lugar de adherirse rígidamente a un futuro totalmente eléctrico previamente declarado.
Un nuevo segmento, no un SUV más
Bentley posiciona este próximo modelo como el “primer SUV urbano de lujo”, con el objetivo de hacerse un hueco único en el panorama automovilístico de alta gama. Si bien no tiene un precio al nivel del Bentayga Speed, apuntará a un precio de nivel de entrada Bentayga, potencialmente inferior a $450,000. Esto sugiere que Bentley tiene la intención de ampliar su atractivo de vehículos eléctricos más allá del segmento de ultra lujo, haciendo que la conducción eléctrica sea accesible a una base de clientes más amplia, pero aún adinerada.
Diseño e interiorismo: una estética familiar pero moderna
El prototipo presenta elementos de diseño consistentes con la línea existente de Bentley: un capó largo, caderas musculosas y faros distintivos de dos niveles. La cabina parece lista para producción, con ventanas sin marco, una pantalla central curva y lujosos acabados en cuero y madera. Es posible que se integren elementos del concepto polarizador EXP 15, como rejillas digitales y pantallas de ancho completo, aunque los detalles específicos aún no están confirmados.
Rendimiento y carga: capacidades competitivas
Se espera que el vehículo eléctrico de Bentley ofrezca cifras de rendimiento competitivas, potencialmente igualando la configuración de doble motor del Porsche Cayenne Electric con hasta 850 kW de potencia y 1500 Nm de par. El vehículo también contará con capacidades de carga rápida, recuperando hasta 161 km de autonomía en sólo 6,5 minutos, lo que indica compatibilidad con carga rápida de CC superior a 350 kW. Esto lo sitúa a la vanguardia de la tecnología de carga de vehículos eléctricos.
Los nombres de marcas registradas insinúan la identidad de la marca
Bentley ha registrado “Barnato” y “Mayon” como posibles nombres de modelos, en honor a figuras históricas y puntos de referencia geográficos. Esto se alinea con la tradición de la marca de nombrar los vehículos con nombres de lugares distintivos, como el Bentayga, que toma su nombre de una formación rocosa en las Islas Canarias.
Contexto de la industria: un cambio en el impulso de los vehículos eléctricos
La estrategia revisada de electrificación de Bentley refleja una tendencia más amplia en el sector del automóvil de lujo. Varios fabricantes, incluidos Ferrari, Maserati y Lotus, han retrasado o reducido sus compromisos totalmente eléctricos debido a las condiciones del mercado y los desafíos técnicos. Esto sugiere que, si bien los vehículos eléctricos siguen siendo una parte clave del futuro, la transición puede ser más gradual y matizada de lo previsto inicialmente.
El segmento de vehículos eléctricos de lujo está atravesando un período de ajuste. Mientras que algunas marcas como Rolls-Royce y Jaguar están redoblando su apuesta por la electrificación, otras están moderando sus ambiciones, reconociendo que la demanda de los consumidores y la viabilidad tecnológica no siempre están alineadas con cronogramas agresivos.
La decisión de Bentley de continuar con su primer vehículo eléctrico mientras reevalúa sus objetivos de electrificación a largo plazo demuestra un enfoque pragmático para adaptarse a las realidades cambiantes del mercado. La compañía tiene como objetivo ofrecer un SUV eléctrico atractivo que mantenga su identidad de marca y al mismo tiempo satisfaga las demandas de un panorama automovilístico cambiante.


















