La reciente presentación por parte de Jaguar del radical concept car Tipo 00 y el cambio de marca que lo acompaña provocó una controversia inmediata. Si bien algunos lo descartaron como una apuesta imprudente, los datos sugieren que Internet (y, en última instancia, los compradores potenciales) están demostrando que estaban equivocados. El cambio, aunque chocante para los tradicionalistas, está impulsando un compromiso masivo y posicionando a Jaguar para un futuro en el mercado de vehículos eléctricos.
Reacción inicial y resiliencia inesperada
Cuando Jaguar reveló el Type 00 a finales del año pasado, la reacción fue rápida. Los foros en línea explotaron con críticas, y algunos calificaron el cambio de marca como “una tontería que despierta” o un juego cínico para llamar la atención. Un comentarista afirmó sin rodeos que Jaguar ahora atiende a “personas absurdamente ricas con coeficientes intelectuales a temperatura ambiente”. A pesar de esta negatividad inicial, e incluso en medio de un importante ciberataque y la abrupta salida del jefe de diseño, Gerry McGovern, Jaguar redobló su apuesta.
La estrategia parece estar funcionando. Una reciente exhibición pública del Type 00 en Londres llamó la atención de inmediato y, según se informa, los espectadores descartaron los Ferrari cercanos como comparativamente insignificantes. En 24 horas, un clip de 30 segundos en las redes sociales que mostraba el vehículo obtuvo más de 600.000 visitas y casi 5.000 comentarios.
El poder de la conversación
Si bien no todos los comentarios fueron positivos, el gran volumen de discusión demuestra que Jaguar logró con éxito su objetivo: generar expectación. El director de la marca, Santino Pietrosanti, enfatizó el espíritu de la compañía de “no copiar nada”, estableciendo paralelismos con modelos históricamente disruptivos como el SS, XJS y XJ220 originales. El SUV F-Pace, que obtuvo una calificación de cinco estrellas de Auto Express en 2016, es un ejemplo reciente de la capacidad de Jaguar para redefinir las expectativas.
Una reinvención necesaria
El agresivo cambio de marca de Jaguar no se trata sólo de estética; es una cuestión de supervivencia. Después de la pandemia, las ventas se desplomaron, dejando a la empresa en una posición precaria. La transición eléctrica exigió una revisión drástica y el Type 00 es la punta de lanza de esa revolución.
Puede que Jaguar ya no sea reconocible para los fanáticos de toda la vida, pero rápidamente se está volviendo imposible de ignorar.
Los datos son claros: el cambio de marca está funcionando. Ya sea por diseño o por pura audacia, Jaguar ha iniciado una conversación y está captando la atención en un mercado abarrotado. La empresa no sólo vende coches; está vendiendo un futuro e Internet está mirando.
